
La oración es la técnica más potente para comunicarnos con lo desconocido. Lo desconocido está dentro y fuera de nosotros. Carece de límites que nuestra mente consciente crea y de los que depende. Así que debemos aprender a comunicarnos desde la oración y desarrollar una actitud de plegaria.
En todo momento, hay mucho más de ti que es desconocido que conocido. Gran parte de lo que conocemos es a través de la experiencia.: lo probamos, lo usamos y, con el tiempo, nos apoyamos en ello. Aún así, existe tanto que es desconocido. Y anhelamos conocer lo desconocido.
Nunca podremos hacer todo lo desconocido conocido. Nuestra capacidad consciente es limitada en su enfoque. En vez de ello, podemos establecer una relación conocida con lo desconocido. Podemos, en esa relación, conocer lo que necesitamos de lo desconocido y confiar en la receptividad automática de lo desconocido a lo conocido.
La oración consiste en acceder a la energía de mi propio ser desconocido. Siempre que quieres acceder a tu propio ser desconocido rezas. Y el único canal a través del cual tu propio ser desconocido puede alcanzarte en busca de ayuda es el poder de tu propia oración. La oración no es hablar con Dios.
Nuestro poder de habla y escucha son indispensables para una comunicación armoniosa con los demás. También son esenciales en la comunicación entre nuestro ser conocido y desconocido. Las oraciones crean proyecciones y frecuencias especificas en nuestra mente y aura, del mismo modo que los mantras crean combinaciones de sonido especificas que impactan sobre nuestro sistema glandular y nervioso.
«Comunicación Consciente» – Yogi Bhajan









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